
Lacado de puertas y armarios en Alicante
Puertas, armarios y rodapiés renovados en blanco o en color, sin cambiar las puertas.
Muchos pisos de Alicante construidos entre los años setenta y los noventa tienen puertas y armarios de madera oscura: sapelli, roble barnizado o imitaciones. Son puertas buenas, a menudo macizas, pero oscurecen los pasillos y hacen que la casa parezca más antigua de lo que es. Cambiarlas todas es caro y es obra; lacarlas es la forma de renovarlas sin tirarlas.
El resultado es una puerta lisa, en blanco o en el color que elijas, que cambia por completo el aspecto de un pasillo o de un dormitorio.
Para quién es
- Si has comprado un piso con puertas oscuras y quieres modernizarlo antes de entrar, junto con la pintura de paredes o el alisado del gotelé.
- Si vives en tu casa y quieres renovarla sin una obra grande.
- Si vas a vender o alquilar, porque unas puertas claras hacen que el piso se vea más actual en las fotos.
Qué se puede lacar
- Puertas de paso, por las dos caras, con sus marcos y tapajuntas.
- Frentes de armarios empotrados, por fuera y, si lo pides, por dentro.
- Rodapiés, para que vayan a juego con las puertas.
- Puertas de entrada por la cara interior.
- Muebles de madera que quieras recuperar, como cómodas o librerías, según su estado.
La preparación es lo que se ve
Una laca bonita el primer día y que salta a los pocos meses casi siempre es un problema de preparación. Por eso el proceso es siempre el mismo:
- Desmontamos manillas, bisagras vistas y tiradores, para no pintar alrededor.
- Limpiamos y desengrasamos. Las puertas acumulan grasa de las manos, sobre todo cerca de la manilla.
- Lijamos el barniz o la pintura vieja para que la nueva capa agarre.
- Reparamos golpes, grietas y juntas abiertas con masilla para madera.
- Imprimamos con un producto específico para superficies barnizadas.
- Lacamos con las manos necesarias, lijando suavemente entre una y otra para que el acabado quede liso.
Al final volvemos a montar los herrajes y comprobamos que cada puerta abre y cierra bien.
Color y brillo
El blanco es lo más pedido, pero no hay un solo blanco: un blanco puro queda frío al lado de unas paredes en tono crudo, y un blanco roto puede parecer amarillento al lado de unas paredes blancas. Te ayudamos a elegir el tono según el color de las paredes y del suelo.
En cuanto al brillo, el satinado es el más habitual, porque se limpia bien y disimula pequeñas imperfecciones. El mate es más actual pero marca más las huellas, y el brillo resalta cualquier irregularidad de la madera.
Qué cambia el precio
- El número de piezas: hojas de puerta, marcos, frentes de armario, metros de rodapié.
- El tipo de puerta: una puerta lisa se laca antes que una con cuarterones o molduras.
- El estado de partida: golpes, grietas o barniz muy deteriorado.
- Si se lacan por una cara o por las dos, y si los armarios se lacan también por dentro.
- Extras como manillas nuevas, que van indicados aparte.
El presupuesto va por piezas, así que puedes decidir si lacas todo el piso o empiezas por el pasillo y el salón.
Cómo pedir presupuesto
Mándanos una foto de cada tipo de puerta y de armario, de cerca, y dinos cuántas hay de cada. Con eso te damos un precio aproximado por pieza, y el cerrado después de verlas.
Cómo lo hacemos
Del primer contacto a la revisión final contigo. Sabes el precio antes de que toquemos una pared.
Paso 1: Fotos y precio aproximado
Con fotos de las puertas y los armarios te damos un precio aproximado por pieza.
Paso 2: Visita y presupuesto cerrado
Por pieza: hojas de puerta, marcos, frentes de armario y rodapiés.
Paso 3: Preparación
Desmontamos herrajes, limpiamos, lijamos, reparamos golpes e imprimamos.
Paso 4: Lacado
Damos las manos de laca necesarias, con lijado suave entre una y otra.
Paso 5: Montaje y revisión
Volvemos a montar herrajes, comprobamos que todo cierra bien y revisamos contigo.
Antes y después
Arrastra para comparar el estado de partida con el resultado.


Preguntas frecuentes
¿Es mejor lacar o cambiar las puertas?
Si las puertas son macizas o de buena calidad y están en buen estado, lacarlas suele salir bastante más barato que cambiarlas y el resultado es muy parecido al de una puerta nueva. Si están muy dañadas o hinchadas por la humedad, te lo decimos en la visita.
¿Se puede lacar una puerta que ya está barnizada?
Sí. Hay que desengrasar, lijar el barniz para abrir el poro y dar una imprimación específica para que la laca agarre. Es la parte más importante del trabajo y va incluida.
¿Lo hacéis en casa o os lleváis las puertas?
Depende del número de piezas y de la casa. Te explicamos en el presupuesto cómo lo haríamos en tu caso y cuántos días estarías sin alguna puerta, si es el caso.
¿Qué color se suele elegir?
El blanco es lo más habitual, porque ilumina los pasillos y combina con todo. También se lacan en gris, en tonos crudos o en el mismo color que las paredes para que la puerta se integre.
¿Cambiáis también las manillas?
Si quieres manillas nuevas, las montamos al terminar el lacado. Puedes elegirlas tú o pedirnos opciones, y van indicadas en el presupuesto.
Pide presupuesto gratis con fotos
Mándanos unas fotos y los metros aproximados y te damos un precio aproximado. Si te encaja, lo vemos en persona y te damos el presupuesto cerrado.